El proyecto MARCOT buscar revolucionar la astronomía construyendo telescopios modulares: varios telescopios pequeños que trabajan juntos como uno grande. Su prototipo, MARCOT-Pathfinder, combina siete telescopios de 40 cm para alcanzar la capacidad de un metro. Gracias a fibras ópticas y un dispositivo revolucionario llamado linterna fotónica, la luz de todos se fusiona y alimenta un espectrógrafo de alta precisión para detectar exoplanetas. Este diseño reduce costes, mejora la flexibilidad y abre el camino a módulos de hasta 15 metros. Una muestra de cómo la innovación no siempre depende del tamaño, sino de la inteligencia del diseño.