Formación participativa basada en evidencia científica sobre la salud cerebral, abordando los factores de riesgo y protección, como el sueño, la alimentación, la gestión emocional, el aprendizaje y la actividad física. A través de dinámicas sencillas, el alumnado analizará sus hábitos cotidianos y elaborará un plan de acción individual. Se introducen conceptos de neurobiología y plasticidad cerebral adaptados a la edad, fomentando la curiosidad científica y la reflexión sobre el propio bienestar.