En este taller, el alumnado toma muestras de objetos cotidianos (móviles, monedas, pomos, manos…) para sembrarlas en placas de agar y observar el crecimiento microbiano. A través de la experimentación, se introducen conceptos básicos de microbiología, bioseguridad y el papel de los microorganismos en la vida diaria. Tras unos días, los centros pueden enviar fotos de las colonias para analizar los resultados y discutir la importancia de la higiene y la biodiversidad invisible que nos rodea.