Nuestras sociedades se caracterizan por ser muy sedentarias y por la exposición constante a claves relacionadas con comida (anuncios, olores, etc.) así como la exposición masiva a una alta variedad de comida muy apetitosa, accesible, barata y rica en azúcares y grasas. Esta condición es lo que se conoce como “ambiente obesogénico”. Ante esta situación es necesario entender como las características de este ambiente están afectando a los distintos mecanismos que regulan nuestra conducta alimentaria. En esta charla os contaremos cuales son estos mecanismos de regulación de ingesta y cómo se ven afectados por estas características del ambiente resultando en un consumo excesivo. La investigación en este campo puede proporcionarnos herramientas para proponer tratamientos novedosos dirigidos a reducir el consumo excesivo, el sobrepeso y la obesidad.