AUTOR:
Alberto Jose De Jaime Cobo
CENTRO:
IES Tartessos
EMAIL:
ajaicob507@g.educaand.es
DESCRIPCIÓN:
La experiencia científica, educativa e inolvidable de la Feria de las Ciencias con el stand “El caso del asesinato en el IES Tartessos”
La participación del IES Tartessos en la Feria de la Ciencia de Sevilla celebrada en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla durante los días 6, 7 y 8 de mayo de 2026 ha supuesto una de las experiencias educativas más enriquecedoras y motivadoras vividas en los diferentes años que hemos participado en este evento. Tras aproximadamente nueve meses de preparación, búsqueda de materiales, organización de actividades y numerosos momentos de estrés en las semanas finales, el resultado ha sido enormemente fructífero tanto para el profesor responsable como, especialmente, para los 30 alumnos/as participantes de la materia optativa “Experimentando con Ciencia”.
El stand, denominado “El caso del asesinato en el IES Tartessos”, nació tras una clase durante el primer trimestre donde se votó la temática que se iba a plantear en la situación de aprendizaje de este año. Al final se eligió esta temática con la intención de acercar la ciencia forense y la investigación policial al público visitante de una manera práctica, dinámica e interdisciplinar. Desde el primer momento, se apostó por desarrollar un proyecto diferente, atractivo y muy participativo, donde la ciencia se entendiera como una herramienta para resolver problemas y analizar evidencias en una investigación criminal.
Como se ha indicado, el trabajo comenzó dentro de la optativa “Experimentando con Ciencia”, donde cada cierta semana se dedicaban sesiones específicas a distintas ramas de la investigación científica aplicada al ámbito policial. El alumnado investigaba información, preparaba explicaciones y diseñaba experiencias prácticas que posteriormente pudieran mostrarse al público visitante durante la feria. La verdad es que durante el proceso hubo momentos de ilusión y también algunos altibajos, especialmente cuando se intentó establecer colaboración con la policía científica del Cuerpo Nacional de Policía para realizar visitas o actividades en laboratorio. Aunque finalmente dicha colaboración no pudo realizarse, esto no frenó el entusiasmo del grupo, que continuó trabajando con gran implicación.
Me gustaría recalcar que esta experiencia cobra aún más valor teniendo en cuenta el contexto del centro. El IES Tartessos se encuentra en una zona ERACIS (determinadas por la Junta de Andalucía como Zonas Desfavorecidas o Zonas de Transformación Social, donde existen mayores dificultades sociales, económicas y educativas),dentro de la localidad de Camas, considerada de difícil desempeño debido al contexto social y económico. Precisamente por ello, proyectos de esta magnitud resultan fundamentales, ya que permiten sacar al alumnado del entorno habitual de clases magistrales y acercarlo a experiencias reales, motivadoras y de gran impacto personal. La Feria de la Ciencia se ha convertido en un espacio donde muchos alumnos/as del centro pudieron demostrar capacidades comunicativas, científicas y organizativas que en ocasiones pasan desapercibidas dentro de las aulas en el curso escolar. .
Todos y cada uno de los 30 alumnos/as participaron activamente durante los tres días de exposición. Si bien es cierto que al principio acudieron con muchos nervios y miedos, preocupados por tener que explicar contenidos científicos a desconocidos o interactuar con visitantes de todas las edades. Sin embargo, la extraordinaria acogida del stand, así como la soltura que fueron cogiendo, hizo que poco a poco fueran ganando confianza y disfrutando enormemente de su papel como divulgadores científicos. Creo que ver cómo los visitantes escuchaban fascinados sus explicaciones supuso un refuerzo muy importante para ellos /as.
Durante los tres días, el stand se organizó en diferentes zonas temáticas relacionadas con la ciencia forense, todas ellas pensadas para que el visitante recibiera una formación de “agente de la científica” previa antes de llegar a la actividad final, la gran experiencia inmersiva del proyecto.
La primera zona estaba dedicada a la balística forense. En ella, el alumnado explicaba aspectos relacionados con el estudio de armas y proyectiles en una escena del crimen. Se mostraban las partes de una bala, distintos tipos de munición realizados mediante impresión 3D y también balas reales donadas por familiares y por miembros del Cuerpo Nacional de Policía. Además, podían observarse casquillos usados para apreciar las marcas producidas por el arma, así como réplicas de sistemas de detección de pólvora en manos y arma (parafina, tiras adhesivas o kit GSR). Todo ello acompañado por una réplica de una pistola que despertaba gran interés entre los visitantes.
La segunda zona abordaba la detección policial de drogas mediante reactivos químicos como Scott o Marquis, entre otros. Allí se expusieron réplicas de algunas de las sustancias ilegales más incautadas en los últimos años: cocaína, heroína, metanfetamina, anfetamina, cannabis, ketamina o MDMA. Los visitantes podían observar los colores característicos que producen estas sustancias al reaccionar con diferentes test químicos. Además, se realizaba una práctica donde el público debía averiguar si un polvo de origen dudoso correspondía o no a una droga ilegal mediante pruebas colorimétricas. El alumnado explicaba también que estos test son únicamente presuntivos y que las muestras deben posteriormente enviarse a laboratorios científicos para realizar análisis confirmatorios mucho más precisos.
La tercera zona estaba centrada en la investigación forense de una escena del crimen y la importancia de la cadena de custodia. El alumnado explicaba cómo se recogen, etiquetan y conservan las pruebas para garantizar que no sean manipuladas y puedan utilizarse válidamente en una investigación judicial.
La cuarta zona trabajaba el análisis de huellas de pisadas. Se mostraban ejemplos de huellas en relieve y superficies lisas, así como muestras de tierra adherida a las suelas para explicar cómo puede determinarse el entorno por el que se ha movido un sospechoso. Además, los visitantes realizaban una pisada sobre tierra preparada y, posteriormente, se analizaban con dicha pisada para extraer información como el número de pie, el tipo de calzado o incluso una estimación aproximada de la altura de la persona.
La quinta zona abordaba el estudio de fibras, pelos y falsificación de billetes. El alumnado explicaba cómo pequeños restos textiles o capilares pueden convertirse en pruebas fundamentales en una investigación criminal. Tras una explicación sobre tipos de fibras y pelos, el visitante participaba en un pequeño juego utilizando lupas para determinar características de varias muestras aleatorias. En cuanto a la falsificación de billetes, se mostraban las diferentes medidas de seguridad incorporadas en los billetes. Uno de los aspectos que más sorprendía al público era descubrir que el propio sonido del papel al doblarse constituye una medida de seguridad reconocible por personas invidentes. Los visitantes observaban con lupa un billete de 20 euros para descubrir elementos de seguridad prácticamente desconocidos para la mayoría y también analizaban fluorescencia bajo luz ultravioleta en euros y dólares, descubriendo por ejemplo que el billete de un dólar carece de luminiscencia UV.
La sexta zona se dedicaba al análisis de sangre en escenas del crimen. El alumnado explicaba las diferencias entre la determinación del grupo sanguíneo y el análisis de ADN. Mientras el grupo sanguíneo permite descartar sospechosos rápidamente, el ADN proporciona una identificación genética mucho más precisa. Se mostraban ejemplos visuales de reacciones positivas y negativas de aglutinación y también diferentes tubos de ensayo simulando el proceso de centrifugación y extracción de ADN para su posterior estudio mediante electroforesis.
La séptima zona estaba centrada en las huellas dactilares. El alumnado explicaba los distintos tipos de huellas y cómo se detectan en una escena del crimen. Los visitantes dejaban sus propias huellas en vasos de precipitado y posteriormente las revelaban mediante cacao desgrasado o talco y un pincel, levantándolas después con cinta adhesiva. Además, podían llevarse una tarjeta personalizada elaborada por el alumnado donde aparecía el tipo de huella que poseían (adeltos, sinistrodeltos, dextrodeltos o verticilos), así como algunas de sus minucias características.
Tras recorrer todas las zonas, el visitante llegaba a la actividad principal del stand: un auténtico “Cluedo” científico interactivo. A través de una presentación en PowerPoint, se planteaba el asesinato ficticio de un profesor de Física y Química del IES Tartessos una tarde de este invierno lluvioso. La escena del crimen había sido completamente recreada con una mesa de profesor, un maniquí y múltiples pruebas distribuidas estratégicamente dentro del material “atrezzo” en la escenografía lo más realista posible.
El visitante, ya formado en técnicas básicas de investigación forense gracias al recorrido previo, analizaba la escena para descubrir quién había cometido el crimen entre doce sospechosos diferentes, todos ellos representados por profesorado y personal no docente del propio centro (que habían dado previamente su consentimiento para participar en el juego).
Para resolver el caso del asesinato, debían buscar huellas dactilares, analizar restos de sangre, estudiar huellas de pisadas visibles o invisibles salvo con luz UV y examinar otras pruebas relacionadas con el posible modus operandi: disparo, envenenamiento o estrangulamiento. El alumnado guiaba toda la experiencia ayudando a interpretar las evidencias y acompañando especialmente a los visitantes más pequeños, adaptando la historia y el nivel científico según la edad.
Uno de los aspectos más interesantes era que el juego se modificaba cada quince minutos, cambiando tanto el asesino como la forma de cometer el crimen, lo que hacía que cada experiencia fuese diferente y obligaba al alumnado a reorganizar continuamente las pruebas.
Los participantes rellenaban al finalizar el caso de asesinato una ficha indicando quién había asesinado al profesor, cómo lo había hecho y proponiendo además un motivo creativo para el crimen. Todas las respuestas se depositaban en una urna para participar en el sorteo de la “caja misteriosa”, lo que incrementaba aún más la implicación del público.
Una acogida extraordinaria
La aceptación del stand superó completamente las expectativas iniciales. Durante los tres días hubo una afluencia continua de visitantes de todas las edades: alumnado de infantil, primaria, secundaria, personas adultas y mayores. Muchas personas se acercaban al Stand atraídas por la escena del crimen, un alumno/a les explicaba en que consistía la actividad principal y que para jugar necesitaban recorrer todas las zonas del stand, participando activamente y mostrando enorme interés por cada explicación.
Quiero resaltar que el alumnado del IES Tartessos involucrado terminó la experiencia profundamente satisfecho, orgulloso de su propio trabajo realizado y con ganas incluso de repetir la experiencia o trasladarla al propio centro educativo (la semana siguiente tenía lugar la propia Feria de las Ciencias del IES Tartessos en el instituto).
Más allá de los conocimientos científicos adquiridos, creo que esta experiencia ha permitido trabajar competencias fundamentales que plantea la normativa educativa (LOMLOE) como la comunicación oral, el trabajo en equipo, la responsabilidad, la creatividad, la capacidad organizativa o la resolución de problemas. Aunque ha costado sudor y estrés, este proyecto ha demostrado que la ciencia puede enseñarse de forma práctica, emocionante y cercana no solo al alumnado del IES Tartessos sino al propio visitante de la Feria de las Ciencias, convirtiéndose en una herramienta de motivación y crecimiento personal para un alumnado que muchas veces necesita oportunidades como esta para descubrir todo su potencial.
No es que la experiencia por parte del alumnado haya sido magnifica, se ha valorado su propia opinión el lunes siguiente a la Feria de las Ciencias de Sevilla. El mismo grupo, así como la acogida por parte del visitante plantea que “El caso del asesinato en el IES Tartessos” no ha sido únicamente un stand de feria; ha sido una experiencia transformadora y motivadora. Se ha conseguido conectar tanto la ciencia, la educación y la ilusión del alumnado de manera extraordinaria con cientos de visitantes a lo largo de los tres días. Se adjuntan más imágenes sobre la asistencia al Stand.
ENLACE:
DESCARGA:
https://aciertas.org/wp-content/uploads/La-experiencia-cientifica.pdf
